¿Nuevo Gobierno y nueva Educación?

por Clau

Fotografía via sewin

Ya sabemos quiénes serán parte del Gabinete entrante y, más allá, de nuestra opinión sobre la elección, si creemos que Joaquín Lavín es idóneo o no, si vemos venir que lo harán mierda, pues, ya cuenta con más de 11.ooo fans una página en facebook titulada: Yo NO quiero a Joaquín Lavín como Ministro de Educación y ayer el Consejo de Profesores lo atacó directamente sin haber siquiera comenzado su gestión. Creo que lo relevante es pensar en cuáles serán las políticas que llevará a cabo la nueva administración para mejorar la educación, que en mi opinión es la única manera de llegar al desarrollo y es la materia en que, probablemente, tenemos más falencias.

En el Programa de gobierno para el cambio, el futuro y la esperanza. Chile 2010 – 2014. Sebastián Piñera – Coalición por el Cambio, se señalan las propuestas para el sector educacional. Varios de los puntos presentados me han impresionado pero no de buena manera.

Duplicaremos gradualmente la subvención escolar por niño atendido y crear una institucionalidad para que expertos definan periódicamente los niveles y valores que deben alcanzar los diferentes tipos de subvenciones. Asimismo, se promoverá una subvención a la calidad que premie a los establecimientos y equipos docentes que se destaquen a nivel país.

Me parece bien aumentar la subvención pero no estoy de acuerdo con premiar a los de mejor rendimiento. ¿Por qué? porque con escasez de recursos, lo mejor es reforzar a los con mayores dificultades. El éxito de la educación finlandesa se debe a que nunca se deja sólo a un niño con problemas de aprendizaje, el profesor de cada clase se encarga de hacer reforzamiento sobre su materia. Y si, la educación es un derecho y no un privilegio de los con mayores oportunidades y/o facultades, TODOS debemos recibir educación de calidad. Lo que nos lleva a otro punto del informe:

Favoreceremos la movilidad social y la verdadera igualdad de oportunidades en la educación. Para lograr lo anterior se contemplan políticas y programas como, la creación de una red de a lo menos 50 liceos de excelencia como el Instituto Nacional; la continuación y profundización de la subvención preferencial para los estudiantes de familias más desvalidas; así como el fomento a las familias que aportan financiamiento compartido. Además, se otorgarán incentivos para que los buenos profesores desarrollen su carrera educando alumnos en situación de vulnerabilidad.

Esto me llega de cerca, estudié en el Liceo N°1 Javiera Carrera y, antes de eso, en un colegio municipal de la comuna de Maipú, mis padres nunca pagaron un peso por mi educación hasta que entré a la universidad. Ustedes, me podrán decir que gracias a ese liceo emblemático logré llegar a la educación superior pero no creo que esa sea la razón, pues, mi rendimiento se debió a vivir bajo un alto nivel de presión y esfuerzo desde los 6 años, mis padres me incentivaron y obligaron a estudiar y obtener calificaciones perfectas. No creo que motivar la competencia sea la manera de mejorar la sociedad y esa competencia se hace aún más injusta si consideramos que el ambiente en los hogares puede distar mucho. ¿Queremos ser más eficientes y obtener un puñado de profesionales letrados o llegar a todos y tener un país más culto en general?

También tengo la sensación, que se está yendo más a la forma que al fondo con propuestas como las siguientes:

Avanzaremos hacia la meta de hacer de Chile un país bilingüe. La realidad actual es que sólo un 1% de nuestros niños de 8º básico y un 4% de los jóvenes de cuarto medio poseen un nivel aceptable de inglés. Los requerimientos del mundo moderno nos exigen cambiar esta realidad. Para ello crearemos un programa bicentenario que contiene tres elementos: financiar buenos programas de formación de docentes en inglés, creando para ello un fondo concursable; crear un programa de capacitación para profesores de inglés con capacidades insuficientes; y traer al país, a través de concursos internacionales, a profesores extranjeros con dominio del idioma inglés.

Estableceremos un sistema educativo integrado con el mundo digital. Hoy existen importantes brechas digitales en nuestro sistema educacional, y no se está aprovechando el enorme aporte que la tecnología pueda realizar para mejorar nuestro sistema educacional. Para superar esta realidad nos proponemos dotar gradualmente a todas las salas de clases del país con un computador y un data show, una pizarra interactiva y conexión a internet de banda ancha, de modo de aprovechar la tecnología para el desarrollo de las clases. Además, se promoverán plataformas digitales que permitan mejorar la gestión administrativa y el control de asistencia a clases a través de indicadores biométricos. Esta plataforma contribuirá también a apoyar a los profesores y los estudiantes.

Para qué hacernos bilingües, si muchos no manejan bien el castellano. Es como preocuparse por el calentamiento global siendo que hay gente que está muriendo de hambre. En mi opinión, hay muchas cosas básicas que solucionar antes.

Y la tecnología es entretenida, no lo niego y se le puede sacar provecho pero para ello necesitamos tener profesores entrenados, necesitamos con urgencia evaluarlos y que el Estatuto Docente deje de ser el gran obstáculo que hasta ahora es.

No quiero ser pesimista pero no sé adónde vamos a parar así. Y ustedes, ¿qué piensan?

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7 Respuestas a “¿Nuevo Gobierno y nueva Educación?

  1. las propuestas deberían revisarse con más calma, pero tampoco hay que ser tan pesimista … los gobiernos de concertacion en 20 años no hicieron muchos cambios, ya que por ellos proliferaron las instituciones privadas de educacion… demos una oportunidad a las personas que elijio el pais para gobernar, estos actos de criticas y rechazo a un tipo de gobierno que en chile no se ha dado jamás solo me hace ver a estos viejos webones como retrogrados y tratando de hacer la guerra con un enemigo que no existe, poniendo sus ideales politicos por delante de el bien del pais …

    • Nadie está defendiendo a la Concertación. Pero no podemos dejar de estar preocupados por el enfoque, en este caso principalmente técnico (pero también profundamente ideológico) del gobierno que viene. Y no es un análisis exhaustivo, pero esto no es un blog de ciencia económica, es de opinión. Si eso molesta, pucha, disculpa, pero no es nuestra culpa que interpretes mal el texto, o que no lo leas, o que seas tan sensible.

  2. Lo primero que quiero decir es ¿Que es calidad?, o ¿ educación de excelencia?

    Quizá no tengo las respuestas, pero les quiero comentar como veo el mundo.

    Para mí lo que debemos definir antes que hacer planes de idiomas, desarrollo de tecnología en las aulas y millones de ideas que funcionan en Bolivia, es definir que contenidos queremos se enseñen a los alumnos. Siempre he pensado que este problema está mal enfrentado y deja de lado lo principal. Cuando vamos al colegio aprendemos un montón de cosas que pueden ser entretenidas, fomes o que se yo, pero que realmente, no aportan mucho, es más, ni siquiera te dan una aproximación a lo que puedes hacer una vez termines el colegio (puedes trabajar en una oficina, ir a un instituto, ser obrero, otra), esto mismo lo veo en la universidad, me choca que un montón de personas (En general ilustrados teóricos) definan lo que debes aprender y que no, pese a que pueden ser tonteras, si esto lo llevamos a lo que sucede en los colegios, esto resulta en un caos. Tengo certeza que se debe entregar una formación integral, pero hagamos un esfuerzo y prioricemos y no enseñemos por enseñar (Mas encima lo hacemos mal).

    Me gustaría que mis hijos puedan acceder a una formación de 6 años común, donde se aprenda de historia, matemáticas decentes, idiomas, artes, ciencias, pero que en lo que reste de su formación existan planes diferenciados electivos, donde se pueda profundizar ciertas áreas de interés (Estamos claros que no todos somos iguales, entonces, ¿Por qué tener un plan de educación rígido?)

    Ahora no tengo ningún estudio que verifique lo que planteo, o que mejore los resultados del Simce, pero no encuentro que sea muy descabellado lo escrito.

    Otra cosa que me empelotaba en el colegio era que el tipo que enseña, comúnmente denominado profesor, no cachaba mucho de lo que hablaba (Ojo que mi colegio era católico y no tan malo), sumado a pruebas que no median más que aprender de memoria un montón de tonteras, vemos que hay un problema importante. Siempre pensé que las pruebas que me hacían eran copia y pega de un libro viejo que difícilmente un alumno común y corriente podría tener acceso, pero que no representaban un real desafío, no buscaban desarrollar pensamiento crítico, sino que escupir y escupir prosa, datos y citas al profesor.

    Yo veo el problema de forma diferente, definamos que queremos evaluar y como lo queremos hacer. Los gobiernos de la concertación ya se preocuparon por el acceso a la educación, la alimentación.

    Los 50 liceos de excelencia no le encuentro sentido, mejoremos poco, paso a paso, pero de forma sistemática, no sigamos generando políticas elitistas que solo los afortunados de asistir a esos colegios verán los beneficios.

  3. Sin abordar este tema en particular, he visto, lamentablemente, cierta paranoia en algunos sectores sobre las concecuencias que tengan las politicas que implemente el gobierno entrante. Se habla y se especula sobre eventuales medidas que aún no se implementan, de una forma desesperanzada y trágica, como aprestandose a recibir el apocalipsis venidero.
    Yo tampoco creo que Lavín sea el más idóneo en ese cargo, considerando otros colaboradores de Piñera que sonaban para Educación, pero creo que por lo menos se le debe otorgar a la nueva administración el beneficio de la duda.
    Esperemos a que asuma y despues planteamos una discución sobre los hechos y no sobre las suposiciones.

    • ¿Paranoia? Tu creís en en Nuevo Orden Mundial, deberían vetarte esa palabra…
      Naaa, es broma. En algo tienes razón: habían personajes cercanos a Piñera que, sin ser ni por cerca perfectos, si eran gente más cercana al trabajo con políticas educativas. Igual nos hubiéramos quejado… de hecho nos hubieramos quejado saliera quién saliera.
      ¡Ven a postear pos, weón! Te dejamos defender a Piñera (obvio, tienes todo el derecho, seríamos unos monstruos si no te dejáramos).

  4. Gracias por los comentarios.
    Debo reafirmar que esto es una opinión y que nunca dije que la concertación lo había hecho bien. El punto es que han tenido tiempo para cranear sus propuestas, tienen la oportunidad de gobernar y no estoy juzgándolos por su religión o su partido sino por los puntos que han publicado quieren seguir y que incluso a simple vista se ven deficientes.

  5. Creo que el problema respecto a la mejora de la educación es que ha existido una falencia, tanto desde el ámbito de la administración pública como desde los académicos, en las definiciones básicas que permitan orientar las políticas educacionales.

    Un ejemplo, la definición del rol de las escuelas en la sociedad: qué esperamos de las escuelas? o cuál creemos que es su función y su responsabilidad? Y esto no sólo referido a la educación formal que queremos recibir, o la tabla de contenidos que deberíamos chequear al salir de cada curso, sino también la educación valórica, la educación de los hábitos, el rol de las familias. O incluso otras cosas, como el hecho de que en muchos sectores la escuela (y en particular la escuela pública) tiene un rol de “guardería”, donde los niños y jóvenes asisten para recibir alimentación y abrigo durante gran parte del día.

    Otro ejemplo: la definición de “los mejores alumnos”. Resulta, a mi parecer, más o menos evidente que para que alcanzar el desarrollo requerimos de un conjunto de profesionales idóneos, que ya sea mediante su trabajo en la industria o la investigación, permitan impulsar cambios que favorezcan el crecimiento de la sociedad en su conjunto.

    Para ello, debiera existir un sistema que permita que los mejores alumnos ingresen a las universidades, sin importar su situación socioeconómica. Aunque los sistemas de becas y créditos han ampliado su cobertura durante los últimos años (la que probablemente siga ampliándose), pienso que no están bien orientados, puesto que tomando como criterio de “mejores alumnos” el puntaje obtenido en la PSU, los recursos no llegan a quienes son realmente los mejores alumnos, sino a quien tiene la posibilidad de pagar un mejor preuniversitario.

    En ese sentido, creo que si bien la Concertación no logró corregir la brecha educacional, al menos estaba tratando de enmendar rumbo con el apoyo a programas como el Propedéutico Usach (http://www.propedeutico.cl/), que no son un parche para la brecha, sino que plantean una reforma en el sistema de ingreso a las universidades; y que dudo tengan continuidad en el futuro gobierno.

    Y esto, no porque crea que “los de derecha son malos”, sino porque estudio en la PUC (de hecho, varios futuros ministros han sido mis profesores), y conozco de cerca la visión que tienen acerca de la pobreza, o las desigualdades. Esta idea un poco caricaturesca, de creer que las personas “deben esforzarse para surgir”, o que “los pobres son pobres porque son flojos”, está súper arraigada en su formación, entonces claro, desde ese punto de vista no tendríamos porqué darle la oportunidad a un joven que obtuvo 400 puntos en la PSU, aun cuando él haya sido el primer lugar de su curso durante toda su EM, ya que no se esforzó suficiente.

    Por otro lado, y con una elite económica tan endogámica como la nuestra, resulta evidente que la protección de los propios intereses no es compatible con el fomento a un cambio real en la estructura social. Creo que eso es lo que más me preocupa del programa de gobierno de Piñera, y en particular del área educación. Por un lado, es claro que es difícil abandonar los propios privilegios; y por otro, esta sensibilidad paternalista tan propia del patrón de fundo, que de puro “buen patrón” le compra los cuadernos al hijo de la nana.

    Pienso que propuestas como la creación de 50 liceos “de excelencia” están mal encaminadas, lo que necesitamos no son nuevos polos de meritocracia restringida, sino poder mejorar el nivel educacional (y porqué no, cultural) medio. Lo mismo respecto a la ecuación bilingüe (no deberíamos priorizar por primero aumentar la media de palabras en castellano que empleamos los chilenos?).

    Mi proyección es que después de los próximos cuatro años, vamos a tener la misma cobertura educacional, con una brecha creciente y cada vez peores resultados. Como ejemplo, una gráfica que aparece en el programa de Piñera, donde se muestra la escasa relación entre el aumento de la inversión en educación y los resultados Simce obtenidos… luego a continuación de eso se ofrece la duplicación de la subvención, entonces de qué estamos hablando?

    Pienso también que antes de echar a andar cualquier programa de mejoramiento de la educación debería haber un planteamiento de qué se espera de la escuela como institución, y mis sospechas es que con Lavín a la cabeza del Mineduc (y he ahí la fuente del pesimismo), lo que se espera es cualquier cosa.

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