Mi banda sonora: en la media

por Clau

El paso de Limp Bizkit y Avril Lavigne por estas latitudes me hizo recordar aquellos tiempos en que eran parte de mi banda sonora. Esos años liceanos, donde todo era más simple. Usaba uniforme toda la semana y mi mayor ayuda en las labores del hogar era poner la mesa antes de las comidas.

Tenía 12 años cuando pasó algo que revolucionaría mi vida, me cambié de colegio. Muchos pasan por varios colegios en su vida. Bueno, sólo pasé por dos y mi liceo quedaba a unos 20 kilómetros de casa. Esto implicaba largos viajes en micro junto a mi personal y tener compañeras de casi todos los lugares de Santiago. Me expuse a un mundo mucho más diverso y, esto, influenció en alta medida quién soy.

En el pop se estaba acabando el predominio de las bandas de a 5 y aparecía Britney Spears, Christina Aguilera, Billie Piper y similares.  Aunque cantábamos sus canciones en la intimidad del hogar,  queríamos ser rudas y  la mejor manera de hacerlo era escuchando a Limp Bizkit, Korn, Blink 182 y Linkin Park.

Con ésta canción aprendí a decir groserías en inglés.

Aunque me siguen gustando varias canciones de ese estilo, nunca indagué mucho en los discos ni en las bandas.  Ya en 2001 empezaría a ser más fuerte en mí el gusto por lo electrónico-dance-house-trip hop y volás. Esta es mi preferencia musical más personal y, es que, no la comparten mis amigos ni  la familia. Por lejos mi mayor influencia al respecto fue la Radio Zero, pasaba escuchándola todas las noches y en la micro. Empecé con lo más dance tipo Madison Avenue y derivé a Modjo, Spiller, Stardust y Daft Punk. Y, sí, amo el house.

Clásico de clásicos.

Así conocí a Sophie Ellis-Bextor

¿Mi serie favorita del momento? Dawson’s Creek. Ahí escuché un temazo que casi diez años más tarde Movistar usaría hasta el cansancio.

El one hit wonder.

No le hacía asco a DJ Méndez y “Latino for life” fue uno de mis discos de cabecera por meses. Aparecieron The Strokes y hasta mi mamá bailaba con “Last Nite“.

Lengua peligrosa.

Siguieron mis descubrimientos en la enseñanza media con Everything but the girl, Morcheeba, Moloko y Levitation. Eran los inicios de mi shuperloguismo.

La ponían cuando aparecía Iris en “Lazos de familia”.

Igual, uno se iba topando con grandes discos como el “Morning view” de Incubus y “Ríndanse Terrícolas” de los Chancho en Piedra, Christopher Walken volvía conocido a Fat Boy Slim, y el canal 2 te mostraba genialidades como ésta:

Jumbitos para este video.

Outkast se volvía un hit con “Hey ya” y luego me di cuenta que tenían temazos previos “Ms. Jackson“, no podía dejar de escuchar “This Love” de los Maroon 5 y no entendía cómo alguien un año menor podía sacar el bozarrón de Joss Stone. También gritábamos “My happy ending” de Avril Lavigne como si nos hubiese cagado el pololo pero nunca habíamos pololeado.

Eran tiempos llenos de sueños, donde uno creía que lo podía todo. Bueno, eso lo sigo creyendo pero con los años uno se va topando con más obstáculos y hay días que uno se siente una total perdedora.

Cuando salí de cuarto medio era una cabra chica que poco y nada sabía de la vida. No muy distinta de lo que sigo siendo. Vendrían nuevas aventuras: la universidad, los amigos melómanos y el amor.

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Una respuesta a “Mi banda sonora: en la media

  1. Hola Claudia! Me gusta mucho como escribes. Espero que estés muy bien y yo he redescubierto mi faceta NERD, así que feliz leo muchas cosas como este blog.

    Algún día nos veremos y por mientras que no te bote la ola jajaja.

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