Todos estos días he estado pensando en que debo escribir pero no se me ocurría nada. En realidad, creo que me estaba complicando buscando algo perfecto para postear. Pero me aburrí y todos los que esperaban que escribiera algo interesante, narrativo o lo que sea que se vayan a la cresta (pero con mucho cariño).
Adiós 2011. Visto en http://lolahuetemachado.wordpress.com/
Hola.
La Clau ya hizo un recuento de lo que lo gustó más del año y ahora me debería tocar a mí decir que me gustó más del año en términos musicales y etc. Pero no tengo muchas ganas de hacer listas de música. Así que hablemos de otra cosa.
Hablemos de un año de victorias.
Suena raro, ya que he escuchado a harta gente quejarse del año pasado. Y es lógico, porque en realidad no todos vivimos lo mismo a nivel personal, ni interpretamos de la misma manera lo que pasa. Por ejemplo, BananeroKafkiano (tipo brillante con quien disfruto en general estar de acuerdo, y mucho más estar en desacuerdo), piensa que éste año que pasó fue una mierda frente, y frente a tal hecho, una de las opciones que queda es tomarlo con cinismo. Una opción válida, pero no la mía. Mi año, si bien ciertamente difícil, fue distinto, por lo que sería un tonto y un inconsecuente si me diera por el cinismo.
Entonces, recapitulemos por qué razones este año ha sido “bueno”. Primero, porque para Lo que pasa por tu cabeza fue un buen año. Hartos conciertos, libros, amigos y fines de etapas. Edo logró su objetivo de irse a Japón, a estudiar, terminar de empaparse con la cultura y comer. Especialmente lo último, vieran sus fotos de comida en el féisbu. La Clau logró ganar su independencia, realizar su vida con quien desea y conseguir el trabajo que quería.
¿Y yo? Partamos por que estoy enamorado. No pensé que fuera a pasar nunca, pero como que pasó, y es bacán.
Por lo demás: pasé mi examen de título, encontré trabajo justo después de saber que había pasado mi examen de título, me uní a una causa bien bonita para trabajar por el fin de la violencia contra las mujeres, fui a Lollapalooza y me acordé de Homero Simpson, marché por una causa que me parece, más allá de toda crítica certera, válida en principios, y he mejorado hartas cosas de mi personalidad y de mi actitud frente al resto y [cliché] frente a los retos que la vida nos pone [/cliché]. Tras el incendio de la casa de mi abuela, la reconstrucción fue rápida y los conflictos que se fueron armando fueron quedando atrás. Acabo de volver de una reunión familiar de Año nuevo y todo funciona de maravilla.
¿No es una mala lista, no? Claro que podría matizarlo un poco. Decir por ejemplo, que partimos el año con el incendio, de todos modos, y que varios conflictos surgieron de aquello. Que la primera vez que dí el examen de título, me eché la parte de microeconomía. Que quería estudiar este año pero que mi familia está con una cantidad de problemas monetarios que de golpe llegaron y que no son menores, y que impidieron aquello. Que mi pega, como hice notar ya en un post anterior, no me gusta, y no me deja mucho tiempo para escribir… Hartas cosas más.
Las pelotas. Estoy aquí, más choro y pulentoso que nunca, con polola, sueldo, título, blog alternachorizo y amigos bacanes. Y proyectos. Claro, no hay plata, me volví adulto de repente y eso, pero los proyectos soñadores igual están, y de hecho, si bien es posible que tomen cierto tiempo, ahora parecen más realizables que antes. ¿En qué sentido podría quejarme de este año? Sería un hipócrita.
Así que bueno, quería decir eso nomás. Antes de irme, una nota sobre el post que hice sobre mi pega. Iba a ser parte de una “trilogía” de post. En el segundo, varios personajes ficticios iban a dar opiniones sobre mis quejas, diciendo que no eran tan terribles. Y en el tercero iba a relajar la vena, diciendo que, bueno, es un primer trabajo y no pretendo quedarme ahí. No lo hice nunca, porque no tenía mucho tiempo, pero principalmente porque no tenía muchas ganas. Lo encontré ridículo. Los hechos son los hechos: no me gusta mi pega, pero aquello no es tan terrible, ya que estoy aprendiendo harto de todos modos, y eso es más de lo que hartos pueden decir de su primera pega. Mis quejas van por el enfoque del centro de estudios y por ciertos problemas internos que tiene la compañía con respecto a las relaciones humanas. Pero me la juego igual, necesito y quiero el dinero, que gusta el tema en el que me están especializando y de alguna forma me las puedo arreglar para buscar otra pega una vez logre llevar adelante algunos proyectos que me han puesto como meta. Pulento, de todos modos. Después, podremos buscar otro lugar que no tenga los problemas que tiene éste. La vida sigue funcionando igual. Y uno fluye tras los cambios que proyecta.
Listo, ahí está mi post y la nota sobre el post anterior. No me queda más que desearles lo mejor para este año, que la rompan en todo y follen harto. Para que esta nota no quede tan fome, les pongo este video de Plaza Sésamo.
Ha sido un año movido: dos trabajos en sectores completamente diferentes, titularme, comenzar a vivir sola, retomar el magíster, estrés (demasiado estrés), conciertos de las bandas que siempre quise ver y la mejor de las compañías. A pesar de hacer tantas cosas, seguí con mis adicciones habituales y para continuar la tradición, les dejo una lista de lo que más me gustó o, como prefiero llamarle, “Elefantito Awards 2011″. Que conste que son las cosas que vi o escuché este año y que no necesariamente fueron editadas durante 2011.
Series
Six Feet Under
El mejor drama que he visto. El desarrolo de los personajes es tan bello y completo como las interpretaciones y la dirección. Cada capítulo cuenta con el cuidado que tiene una película y, no por eso, deja de lado la continuidad de la historia. Perfecta.
Mi historia con los Kings of Convenience comenzó de manera sutil, sin darme cuenta. Era 2005, recién había salido del liceo y mi andante de la época me pasó un disco de su segunda banda favorita: Röyksopp (la primera era Depeche Mode). En ese álbum venían “Poor Leno” y “Remind me“, ambas interpretadas por Erlend Oye pero eso aún no lo sabía. Tiempo después, me envió “Prego amore” porque parte de la letra está en italiano y me habló un poco de Erlend como músico pero, siendo honesta, no le presté mucha atención.
En 2007 llegó internet a mi vida y me encontraba buscando incansablemente la Sigue leyendo →
Iba a hablar sobre las marchas y el movimiento estudiantil pero terminaría diciendo los mismo que en veces anteriores: hay que focalizarse en la educación pre-escolar y escolar (hasta algunos profes me respaldan). Una etapa en que aún es posible disminuir brechas. Pero filo, cada uno tiene derecho a pensar distinto y no voy a seguir leseando, al menos, no en este sitio.
Este año me han pasado varias cosas. Ahora vivo sola y camino para llegar al trabajo (antes me demoraba hora y media en micro), retomé el magíster, comencé a trabajar y ya estoy en mi segunda pega (pasé del sector privado al público, extraño considerando que hace poco más de Sigue leyendo →
Tren a Awaji a las 9:30 am, no hace mucho sentido después de dormir sólo 5 horas, pero bueno, no me queda otra después de haber enviado una invitación a ir a Kyoto por Facebook (¿en que estaba pensando?). Pero bueno, algo entretenido resultará al viajar con gente de Alemania, Hong Kong, Ucrania, India, Colombia, Filipinas y Vietnam (sólo nos falta un africano para ser una buena campaña de Benetton, ¿no?). Pero independiente de esta locura post globalizada y un poco forzada a la que nos enfrentamos cuando vamos a estudiar fuera, mi cabeza asumía que todo lo que ocurriera este día podía pasar de una locura, a una tragedia, o a cualquier otra cosa; dado que convivir con gente tan distinta, siempre trae resultados inesperados.
Y claro. Es la mejor pega posible. La pega a la que amigos postularon, a la que yo postulé contento, la que, quizá, otros envidiaban o envidian. Cuando me dijeron que había sido seleccionado, celebré. Mis padres, orgullosos. La Ciuni contenta también. Me dijo: “ahora me falta a mi no más encontrar pega”. El sueldo es bueno (aunque este mes no vi ni un peso, lo debía todo, gracias educación pública pagada). El área de trabajo me llama la atención. Me dedicaré a la investigación, lo que es genial. Debería estar feliz. No lo estoy. Al menos, no cuando lo analizo detenidamente.
Muchos que me conocen han visto las fotos que he subido a Facebook, otros que no me conocen se preguntaran que onda con este titulo (si, lo sé, es copia de Lost in Translation de Sophia Coppola), pero mucho de lo que escribiré hoy tiene que ver con estos 27 días que llevo en Japón.